Consiste en la administración por parte del profesional odontólogo de gas hilarante que tiene una alta eficacia para producir rápidamente el estado de relajación que reduce significativamente las sensaciones de malestar y dolor.

Este gas inerte actúa rápidamente al ser inhalado, pero no se metaboliza, por lo que se elimina en pocos minutos mediante la respiración normal.

Esta técnica se realiza bajo monitorización de la frecuencia cardíaca y de la oxigenación sanguínea periférica.

Se sugiere su uso principalmente en:

  • pacientes muy ansiosos.
  • pacientes con fobias o miedo.
  • pacientes discapacitados física o mentalmente.
  • niños pequeños (a partir de los 6 años).
  • pacientes con malas experiencias previas.
  • pacientes que requieren procedimientos largos o cirugías.
  • pacientes hipertensos.

Está contraindicado en:

  • niños pequeños menores de 6 años.
  • personas histéricas, tercas, desafiantes que no permiten colocarse la mascarilla.
  • pacientes con obstrucción nasal, infecciones o enfermedades de las vías respiratorias.
  • pacientes con inestabilidad emocional o en los que estén tomando antidepresivos en el momento del tratamiento.
  • el uso como único método del control del dolor; debe administrarse siempre anestesia local.

Efectos secundarios:

  • En casos excepcionales pueden presentarse nauseas o vómitos.

 

sedacion_consciente_web_final